Despertó de
repente, sudorosa y atemorizada, llevaba teniendo esa misma pesadilla una
semana, noche tras noche, no cambiaba pero seguí asustándola. Nunca conseguía
recordarla entera, lo único que se le quedaba en la mente era que trataba sobre
personas cercanas a ella.
Cómo todos
los días, se levantó, se duchó y se vistió. Desayunó en el comedor común a
todos los estudiantes, apartada con su grupo de amistades, el cual era bastante
reducido, ya que no confiaba fácilmente en la gente.
-Anne por qué
tan seria esta mañana-preguntó Caroline-.
-Volví a
tener esa pesadilla, parece que me acompañará por bastante tiempo-le
respondió-.
-Tranquila,
es solo una pesadilla, ya se pasará.-Dijo Christian-.
-Tienes
razón, algún día se pasará.-contestó la afectada-.
Estos tres
volvieron a la conversación, que minutos antes les ocupaba, junto con sus
amigos.
El transcurso
de las primeras clases fue normal, llegó el descanso y como no los dejaban
salir del internado e fueron a las maquinas expendedoras.
-¿Creéis que
nos dejarán salir este puente?-preguntó Mario-.
-Si la nieve
se derrite en menos de cinco horas sí-Se burló Caroline-.
-¿Con quién
os toca ahora?- Preguntó Chris-.
-A nosotras
con Juan el de Filosofía-Respondió Anne refiriéndose a Caroline y a ella.
-A mi
Educación física con Pilar-Dijo Mario-.
-A nosotros
dos Química con Raquel.-Dijo Chris refiriéndose a Laura, Marcos y él-.
-Hay algo en
el de Filosofía que no me gusta- Dijo Caroline-.
-La verdad es
que parece un poco raro.-Lo corroboró Mario- A demás parece que esté muerto.
-Solo es un
poco extraño, da bastante miedo pero no es mal profesor y es muy pálido. Pero a
mí no me parece tan raro.-Dijo Anne-.
-Ya…-Respondieron
todos al unísono-.
Justo en eso
momento sonó la campana, se despidieron y se fueron hacia sus respectivas
clases. Cuando Anne y Caroline llegaron a su clase, vieron a su profesor
frotándose las manos con un pañuelo.
-Lo ves –
Dijo Caroline, siempre se está limpiando las manos, y eso que las tiene
impecables-Dijo Caroline-.
-Eso solo
quiere decir que tiene manías como cualquier otra persona.-Contestó Anne-.
Ambas se
sentaron en sus asientos correspondientes y la clase comenzó. Durante el
transcurso de esta el profesor fue cuatro veces al baño y se limpió quince
veces las manos. La verdad es que eso era extraño incluso para alguien con
manías, pensó Anne, pero en el mundo hay de todo ¿no?
Las clases
terminaron y fueron al comedor a comer, después se fueron a hacer sus
respectivas tareas y decidieron de quedar todos a las cinco para ir a esquiar.
(Se que
todavía no engancha mucho pero quiero hacerlo bien y que no sea muy largo ni
muy tedioso, no sé si hacerla larga o corta, lo iré viendo según la vaya escribiendo,
espero poder subir otro capítulo en poco y perdón por si hay alguna falta de
ortografía, espero que no )
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